viernes, 30 de abril de 2010

Buscando Paz



Hacía cuarenta y ocho horas que mi cabeza funcionaba sin control .Yo que siempre programaba cada paso, la opción del embarazo no estaba en mis planes. El exámen de sangre confirmó cuatro semanas de gestación.
Estábamos en pareja hacia un poco mas de dos años y nos amábamos, pero él no estaba preparado para un hijo.
Con su clara postura, entendí que este camino era solo mío, así que le pedí un poco de distancia, para poner en orden mi cabeza y mi corazón. Mi alma daba un vuelco cada vez que el teléfono sonaba. Me llamaba solo preguntando por mi salud, ni siquiera se despedía con un beso, sus palabras era tan frías que lastimaban.
Con el resultado en mi mano, llegué a casa y fui directo a mi cuarto. Me paré frente al espejo y levanté mi remera. La luz del sol me iluminó una panza hermosa llena de vida y de futuro, lo cual me hizo sonreír. Y al transportarme a ese futuro, me veía sola criando un niño, mientras mis amigas seguían en la facultad y mi novio se casaba con otra chica vestida de blanco, en la misma capilla que eligió alguna vez para nosotros.
Las lágrimas no demoraron en bañar mi rostro. En ese momento entró mi madre y quedó paralizada por un instante cuando vió mi figura y mi tristeza . Se acercó solamente para recordarme que en un mes yo cumpliría 20 años. Su rostro se nubló por la preocupación y con pasos desprolijos , se fue en silencio.
Me convertí en una hoja de otoño, desteñida, volando débil, sin fuerza , ni rumbo.
Los vómitos aumentaban y no podía retener ni un bocado, cansada de pensar en lo que haría con mi vida , me quedé dormida.
Cuando amaneció me levanté apurada, ya con una idea definida. Me bañé, arreglé mi cuarto y no desayuné por las dudas. Salí de casa sin hacer ruidos, me aseguré de tener la dirección y paré un taxi. La clínica quedaba en el Prado, era una casa particular ubicada en una callecita transversal, que muchos la usaban como cortada. Cuando bajé del auto, me percaté que todas las casas eran de dos pisos , con rejas al frente y vitrales coloridos como señal de que las construcciones llevaban allí, mas de cien años. Pero lo que más me llamó la atención, era que todas sus fachadas estaban forradas por la misma enredadera, lo que le daba un toque aún más siniestro.
Toqué timbre y me abrió la puerta una mujer joven vestida de enfermera, que muy amablemente me invitó a pasar. Me llevó al living, y sin que yo le explicara el motivo de mi visita, me pidió que aguardara unos minutos, por que el doctor estaba ocupado.
Me senté en unos comodísimos sillones, que me llevaron a caer nuevamente en uno de mis sueños profundos. No sé cuanto tiempo estuve así, pero al despertarme sentí un estimulo de energía tan grande e inexplicable,que comencé a gritar llamando a la enfermera. Quería irme enseguida de ese horrible lugar. Lloraba a la par de mis latidos , estaba descontrolada.
La mujer entró nerviosa al salón, y hablandome en voz baja para no alternarme mas de lo que estaba , me dió un vaso con agua fría para intentar calmarme. No había pasado nada. Todo estaba igual. Cerré mis ojos y comencé a sentir que el alma volvía a mi cuerpo. Le agradecí con una sonrisa por haberme salvado... o mejor dicho, por salvarnos.
Me pidió un taxi, que me llevó directo a mi casa. Mi madre estaba esperando en la puerta, con sus ojos llenos de lágrimas y la sonrisa más cálida del universo.
La abracé muy fuerte y le dije que si era nena, su nombre sería Paz .

7 comentarios:

  1. Qué valor! Qué valor para ir a ese lugar, y ese tipo de decisión y qué valor para retroceder en ella y seguir adelante con la vida! Creo que en todas nosotras está esa fuerza, que a veces olvidamos, es bueno recordarla, y que bueno compartirla!

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  2. Hola Laurel que lindo tenerte por acá ¡¡
    Este relato es ficción, la vida me llevó por varios laberintos ,pero nunca por uno tan doloroso donde tener que elegir entre un camino u otro, podia cambiarte tan radicalmente la vida. Siempre tuve miedo de tener enfrentarlo, por eso lo elegí para este trabajo. un beso

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  3. se me puso la piel de gallina, es muy emocionante y como siempre espectacularrrrrrrrrrr.
    al principio pense que si era real, y la verdad me dio un poco de miedo
    te felicito
    tqm

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  4. Gracias July por tu cariño. Que te haya hecho erizar la piel, es un verdadero halago.
    besos

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  5. Difícil decisión. Más para una veinteañera que ve pasar su vida en un segundo, que junto con la llegada de un hijo se le va parte de su juventud.
    Este tipo de historia pasa más de lo que imaginamos.
    Muy linda forma de transmitirla.
    Besos

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  6. Gracias Magelucha y ELi por la visita ¡¡
    besos a las dos
    Pd. como se dice "besos " en polaco ?

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Siento el canto de la sirenas que dicen...